Pocas ocasiones en la historia del Clásico entre América y Chivas se presenta con tanta diferencia en la clasificación, mientas las Águilas ostentan el liderato, el Rebaño se ubica, penosamente, en la penúltima posición.

Pese a que surgen las frases trilladas de que en un Clásico todo puede pasar, que son partidos que se juegan aparte, etc., no hay la menos dura que los amarillos son amplios favoritos para llevarse el triunfo en la misma cancha de Chivas.

Los números hablan por si mismo, los dirigidos por el Piojo Herrera, suman 17 puntos en nuevo jornadas, al tiempo que los pupilos de Matías Almeyda, tienen la paupérrima cosecha de siete puntos.

Sólo los Zorros del Atlas, que ocupan el último sitio de la tabla, tienen menos puntos con cuatro.

Sin embargo, la manera de jugar es el mayor motivo para dar a la capitalinos como seguros triunfadores, luego que se han conformado como un equipo contundente y dominador, al tiempo que los tapatíos poco generan y mucho menos concretan.

El triunfo de los visitantes no sorprendería a nadie, mientras que la chica surgiría con la victoria local y que pocos apuestan.

Dicen que el orgullo puede compensar un mal desempeño, pero las Chivas lo que menos han mostrado en este torneo es orgullo y ganas de triunfar.