La noche de ayer en el teatro Dolby, Guillermo del Toro puso en alto a México, gracias a su película: “La forma del agua”, misma que ganó dos estatuillas Oscar como: mejor película y mejor director.

La forma del agua es un cuento de hadas lleno de códigos, una película de monstruos genéticamente modificados y, como un todo, es maravillosa.

Guillermo del Toro, el guionista y director, se basó en: “El monstruo de la laguna negra, un clásico del terror de la época de la Guerra Fría que trata sobre una extraña criatura, mitad pez y mitad humano dándole un giro romántico a la historia hablando sobre todo de aprobación entre la pareja, a lo que del Toro mencionó: “Soy un inmigrante, como mis compadres y como muchos de vosotros”, dijo. La película tiene además cierto simbolismo sobre la aceptación del otro. “Una de las mejores cosas que hace nuestra industria es ayudar a borrar las líneas en la arena”.

México es y ha sido un semillero de talentos en una larga lista de disciplinas y profesiones. Pero particularmente en el cine, el talento nacional ha destacado y ha sido aplaudido en el mundo entero durante los últimos cinco años gracias a grandes genios de la pantalla grande como: Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu y evidentemente Guillermo del Toro.