Diez trabajadores de la cadena de hamburguesas Burgerville en la Northeast Glisan Street en Portland, Oregón, plantaron cara a su jefe por defender los derechos de los inmigrantes. Los empleados lucían el pasado mes de agosto una chapa con los mensajes “Abolir ICE” y “Nadie es ilegal” en sus camisetas, por lo que recibieron una amonestación por negarse a deshacerse del botón.

La empresa asegura que algunos clientes se sintieron ofendidos y ahora está revisando sus normas internas. Además, ha informado a Fox News, que esta acción reivindicativa de los trabajadores, viola una política de la compañía no escrita.