La clasificación de Suecia para el Mundial se consideró como un pequeño milagro, dado que el equipo superó a selecciones de la talla de Italia y Países Bajos en el camino hacia Rusia. Sin embargo, sus actuaciones en la fase final han eclipsado incluso a sus hazañas de la competición preliminar, dado que los Blagult encabezaron el Grupo F por delante de México, la vigente campeona Alemania y la República de Corea.

Durante toda su extraordinaria andadura, han sobresalido dos virtudes primordiales: la solidez defensiva y la unidad del equipo. Daniel Ekvall, asesor en psicología deportiva de Suecia, ha recibido elogios por su trabajo a la hora de construir esa unidad y, con vistas al choque de octavos de final contra Suiza, ha ofrecido a FIFA.com una interesante perspectiva sobre lo que implica su labor.

¿Puede explicarnos en qué consiste su papel como asesor en psicología deportiva?
Estoy disponible para conversaciones individuales, y luego están las sesiones de grupo. A partir de lo que dicen los jugadores en ellas, creo un esquema mental para el próximo partido, y lo repasamos el día del partido. Suele ser una imagen que ilustra lo que han dicho los propios jugadores.

También trabajo con Janne [Andersson, seleccionador de Suecia] en crear un equipo de liderazgo eficaz, porque hay mucha gente en el cuerpo técnico. Con los jugadores nos centramos principalmente en la siguiente jugada. Así, si fallan un pase o lo falla un compañero, ¿cómo pueden hacer que su siguiente acción sea lo mejor posible?

Además de las sesiones de grupo y las charlas individuales, también hablan con las botas…
[Risas] Sí, eso fue antes del partido en casa contra Francia. Al principio de la semana, Ola Toivonen tenía botas nuevas, y no creía que acabasen de aportarle el toque de balón que quería. Así que gritó por todo el campo que necesitaba reservar una sesión para que yo pudiese hablar con sus botas, y todo el mundo pensó que era algo gracioso. Luego, ya en el partido, ¡marcó desde la línea de mediocampo con esas botas! A Janne le pareció una anécdota divertida y le contó la historia a la prensa.

Para una selección como Suecia, que no tiene la misma calidad individual que rivales como Alemania, Italia o Francia, ¿es más importante trabajar el plano psicológico y crear una buena dinámica de grupo?Puede ser una ventaja competitiva. Hay muchas cosas que influyen en un partido y, si podemos hacer muchas de ellas lo mejor posible, nuestras opciones se refuerzan. Eso incluye un buen trabajo en equipo, unidad y comunicación. Yo siempre digo que si traes a todos los mejores cirujanos individuales para operar a alguien juntos, no es seguro que sean capaces de cooperar bien y que la operación resulte un éxito. Por tanto, si cubrimos bien esos otros factores, eso hace posible que podamos vencer a selecciones que a priori tienen mejores jugadores individualmente.

Janne Andersson, Andreas Granqvist y algunos más han puesto de relieve su labor como un elemento clave en el éxito del equipo. ¿Qué se siente al escuchar eso?

Sé perfectamente que estamos haciendo esto juntos, trabajando juntos con el cuerpo técnico y los jugadores. Pero por supuesto, me hace feliz si piensan que soy una pequeña pieza del rompecabezas.

Ya ha habido un par de tandas de penales en la segunda fase. ¿Cómo prepara a los jugadores para ese escenario?
Se trata de garantizar que los jugadores sientan que hay un plan claro, para que no ocurra nada imprevisto en el momento. Luego, como jugador, se trata de repasar la misma rutina como siempre hacen, aunque la situación sea especial.