Varios manifestantes partieron hoy desde Chicago hasta el poblado de Bartlett, Illinois, para exigir el cierre de un centro detención para menores inmigrantes, un trayecto de 80 kilómetros que les tomará dos días.

El reverendo José Landaverde, quien encabeza esta protesta, dijo a Efe que en Bartlett, al oeste de Chicago, se encuentran detenidos 50 niños centroamericanos que fueron separados de sus padres inmigrantes, en el centro Maryville Academy, operado conjuntamente por la empresa Heartland Alliance y la Arquidiócesis de Chicago.

Landaverde y otros activistas llamaron hoy antes de partir a que se cierre el centro, que tiene un contrato con el Departamento (federal) de Seguridad Interna (DHS, en inglés) y la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) para mantener a los niños detenidos sin sus padres.

Los activistas dijeron que llegarán a Bartlett el domingo por la mañana y después de una protesta allí, marcharán al poblado de Desplaines, donde Heartland Alliance y la propia entidad católica operan otro centro similar con cerca de un centenar de niños inmigrantes.