La semana pasada se hizo pública la suspensión indefinida de 10 jugadores de fútbol americano de la Universidad de Minnesota, para ese momento la institución educativa no explicó qué llevó a la suspensión, sin embargo medios impresos locales detallan que la medida disciplinaria se debió a que los jóvenes estuvieron involucrados en un caso de abuso sexual contra una joven trabajadora del TCF Stadium.

Todo comenzó el 2 de septiembre entre una estudiante de 22 años y varios jugadores de fútbol, ocurrió después del comienzo de temporada en el TCF Bank Stadium. La joven dijo que se trató de abuso sexual, fue a un hospital para ser atendida y reportó  el hecho a la policía.

Varios jugadores, sus abogados e integrantes de la familia han dicho públicamente que todo ocurrió con el consentimiento de la joven.

El encuentro inició con la mujer y dos hombres y luego se extendió en un encuentro prolongado sexual entre la mujer y unos 10 o 20 hombres, quienes hacían fila a las afueras de un apartamento, detalla la denuncia a la Policía.

La chica dijo que estaba ebria y tiene lapsos que no recuerda. La Policía y la Universidad dicen en el expediente que inicialmente fue todo con consentimiento pero luego se unieron mas hombres y mas contacto sexual, por lo tanto se convirtió en una violación, en varias ocasiones ella trató de parar, verbalmente y físicamente pero no la dejaron partir. Los jugadores niegan este hecho, mientras que la Universidad la apoya y encuentra su explicación mas creíble que la de los jugadores. El condado de Hennepin no ha firmado cargos contra los jugadores.

En la verificación de los mensajes de texto los jugadores, ellos se refieren a la mujer con  términos groseros, por lo tanto investigadores de la Universidad concluyeron que existe un esfuerzo colectivo por negar el abuso sexual”.

El proceso disciplinario de la Universidad no ha terminado. Los jugadores pueden apelar y los abogados han asegurado que lo harán.