Al menos cuatro personas murieron y más de 350 resultaron heridas el lunes por un potente terremoto que derribó muros y desató algunos incendios en la zona metropolitana de la ciudad de Osaka, Japón.

Una de las víctimas era una niña de 9 años, Rina Miyake, a la que le cayó encima un muro de concreto en su escuela primaria en Takatsuki. Un hombre mayor de 80 años falleció también por la caída de un muro en la ciudad de Osaka, y otro de 84 años perdió la vida en la cercana Ibaraki aplastado por un librero en su casa, según autoridades municipales. La cuarta víctima no ha sido identificada.

Los hospitales atendieron a cientos de heridos, explicó la agencia de gestión de desastres. La mayoría de los lesionados estaban en Osaka, la segunda ciudad del país. Funcionarios locales no ofrecieron más detalles, pero en Kioto y otras tres prefecturas cercanas se reportaron heridos leves.

Muchas viviendas y edificios, incluyendo un importante hospital, estaban temporalmente sin electricidad, aunque la mayoría de las zonas afectadas recuperaron el suministro a media tarde.

El terremoto de magnitud 6,1 ocurrió poco después de las 08:00 al norte de Osaka, en el oeste del país, a una profundidad de unos 13 kilómetros (ocho millas), informó la Agencia Meteorológica de Japón. Las sacudidas más fuertes se registraron al norte de Osaka, pero el sismo afectó amplias partes del oeste de Japón, incluido Kioto, agregó.

El movimiento telúrico derribó muros, rompió cristales y generó algunos incendios. También derribó estanterías de libros en casas y de comestibles en supermercados, al tiempo que provocó daños en carreteras y tuberías, lo que interrumpió el servicio de agua.

El servicio ferroviario y del tren subterráneo en el área de Osaka fue suspendido para revisar que no hubiera daños.

El terremoto interrumpió durante varias horas la vida de una área metropolitana de más de 19 millones de habitantes.

A pesar de su limitada magnitud, el terremoto alcanzó el nivel 6 en la escala japonesa cerrada de 7 grados -que describe la agitación de la superficie terrestre- en la prefectura de Osaka y de 5 en la vecina y turística prefectura de Kioto, por lo que se notó con verdadera fuerza en las calles y viviendas de la zona.

“Sentí un fuerte temblor y me asusté mucho, ya que me acordé del terremoto de Kobe”, explicó una señora de unos 60 años a la cadena pública NHK, recordando el gran seísmo que vivió esta ciudad del oeste de Japón en 1995 y que ocasionó más de 6.400 víctimas.

Varios edificios en las ciudades de Osaka y Takatsuki se derrumbaron y al menos seis se incendiaron, según confirmó el servicio de bomberos nipón, que apuntó a que algunas personas podrían permanecer atrapadas.

El sismo, por el que no se activó la alerta de tsunami, también causó la suspensión de varias líneas de shinkasen -tren bala- en la prefectura de Osaka, que retomaron su actividad horas después, así como a la cancelación de 80 vuelos en el segundo aeropuerto de la ciudad -el de Osaka-.

“No cundió el pánico en ningún momento y también nos avisaron de lo que estaba pasando”, explicó a la cadena pública un hombre que estaba utilizando el tren a la hora del temblor.

El suministro eléctrico se recuperó en la región después de que unas 170.000 viviendas sufrieran cortes de electricidad, mientras que 110.000 todavía no tienen gas y según la empresa Osaka Gas, tardarán unos 10 días en recuperar el servicio.

Algunas ciudades sufren cortes de agua y también se ha producido la inundación de varias zonas en la prefectura de Osaka por problemas en el alcantarillado.

Según el ministerio de salud, centros médicos de la zona sufrieron daños en sus infraestructuras, así como cortes de agua, parones en los ascensores y escasez de personal, ya que algunos trabajadores no pudieron acceder a sus puestos por los cortes en el transporte.

Las autoridades informaron, no obstante, de que ninguno de los 15 reactores nucleares con los que cuenta esta región se han visto afectados por el temblor o las 15 replicas que se sucedieron en las horas posteriores del grado 1 en la escala japonesa.

El fuerte sismo también tumbó al selectivo nipón, que cerró hoy con una caída del 0,75 % y que se sintió especialmente en aquellas empresas que tienen sede en la industrializada zona, como las tecnológicas Panasonic y Sharp, que cayeron en la Bolsa un 2,7 % y un 3,2 %.

Es la primera vez que la prefectura de Osaka registra un terremoto de esta intensidad desde que en 1923 se empezaran a registrar estos datos, según señaló la Agencia Meteorológica nipona.

Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia por lo que las infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.