El presidente Donald Trump anunció a Neil Gorsuch como su candidato para ocupar la vacante en la Corte Suprema, abierta tras la inesperada muerte en febrero de 2016 del juez conservador Antonin Scalia.

Tras el anuncio el nominado por el presidente Trump prometió ejercer su nuevo puesto la “imparcialidad” y el “valor” que se espera de todos los magistrados del país.

“¿Qué es lo que se espera de nosotros? Imparcialidad e independencia, compañerismo y valor”, dijo Gorsuch en una declaración desde la Casa Blanca.

Gorsuch, de 49 años, se desempeña como juez del 10º Circuito del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos. También Trabajó en el Departamento de Justicia durante el gobierno de George W. Bush, entre 2005-2006.

Trump podría transformar la agenda de la Corte Suprema

Hijo de un miembro del gabinete del ex presidente republicano Ronald Reagan, es licenciado en letras de la Universidad de Columbia y se graduó de la Escuela de Derecho de Harvard en 1991.

Por su reputación es considerado como el sucesor natural de Antonin Scalia.

Es conservador, pero sin muchas opiniones y puntos de vista que puedan provocar conflictos inmediatos de los demócratas.

Sin embargo es probable que aliente a los conservadores sociales con sus opiniones de defensa de la libertad religiosa (especialmente en relación con los temas relacionados con Obamacare).

Se espera que los conservadores sociales apoyen sus puntos de vista sobre la libertad religiosa, mientras que encontrará reacción en contra por parte de los partidarios del suicidio asistido y la eutanasia, ya que en 2009 escribió el libro “El futuro del suicidio y la eutanasia asistidos”, en el cual presenta argumentos en contra de la legalización.

Durante la campaña electoral, Trump prometió que todos sus nombramientos para el Tribunal Supremo saldrán de una lista de 21 jueces que cuentan con el visto bueno de la derecha cristiana, se oponen al aborto y han prometido proteger el derecho a poseer y portar armas.

La batalla por uno de los asientos de los nueve que tiene el Supremo se inició tras la inesperada muerte del juez conservador Antonin Scalia en febrero de 2016.

El expresidente Barack Obama intentó reemplazar el asiento de Scalia, uno de los cinco jueces de corte conservador del Supremo, con un candidato moderado, Merrick Garland, pero el Senado, de mayoría republicana, se negó a tramitar su confirmación.

Entre los finalistas de una larga lista, también estaban, Thomas Hardiman y William Pryor.

La confirmación del nominado dependerá primero de la Comisión Judicial del Senado y luego pasará al pleno de la Cámara alta, donde necesita una mayoría de 60 votos para hacerse con el cargo. Los republicanos cuentan con 52 escaños, por lo que será necesario que algunos demócratas respalden al nominado.

En el pasado reciente el tiempo promedio de confirmación ha sido de 73 días.