Como despedida de su gestión, Donald Trump concedió 143 indultos, la mayor parte de ellos a miembros de su equipo, como el caso de Steve Bannon, pero también a diferentes personas en los estados, como es el caso de Minnesota, donde Casssandra Kasowski, de Moorhead fue liberada luego de cumplir 7 de los 18 años de condena que purgaba por posesión y distribución de sustancias controladas. Al igual John Harold Wall, de Prior Lake, quien en 1992 se declaró culpable de traficar con metanfetaminas. El indulto presidencial permite a quienes lo reciben la restauración de sus derechos por completo. Normalmente esta figura se utiliza en casos controversiales donde ha quedado duda sobre el proceso, que no es la situación en la mayoría de estos 143 indultos.