El número de accidentes en estos días se incrementa considerablemente, sobre todo debido a la falta de precauciones que deben extremarse al conducir en estas condiciones. Autos derrapando, otros colisionando a quienes intentan ser más precavidos, o bien los que salen del camino, son parte del paisaje invernal. Muchos olvidan que el conducir a velocidades altas provoca falta de control del vehículo, y deriva en accidentes que muchas ocasiones llegan a ser graves, causando lesiones e incluso la muerte.

En primer lugar, se debe conducir tan despacio como sea necesario.

Segunda recomendación, se sugiere dejar suficiente espacio entre el auto que uno conduce y el que esté enfrente.

La tercera recomendación apunta a limpiar completamente los vidrios de los autos, evitando pensar que un pequeño “orificio” permite la visibilidad apropiada. El hielo que se forma en los vidrios impide una correcta visibilidad, sin importar si se “abre” un agujero en el mismo.

Finalmente, no pierdas la atención al conducir. Evita incluso llamar a alguien mientras conduces, y mucho menos envíes o leas textos. Al hacerlo, limitas en forma importante tu capacidad de respuesta ante eventos como derrapadas o ante la necesidad de frenar de forma intempestiva.