A las once de la mañana, en distintos lugares del estado se guardó un minuto de silencio en señal de respeto a las víctimas del atentado ocurrido hace una semana en la Clínica de Allina Health en Buffalo. El llamado lo hizo la propia organización de Allina Health a través de sus redes sociales y fue secundado por diversas instituciones con el hasthtag #BuffaloStrong de la misma invitaron a vestir de color púrpura como una forma de solidaridad con la comunidad. Precisamente de este color, se iluminarán esta noche varios edificios en Minnesota. Mientras tanto, Gregory Ulrich sigue tras las rejas en espera de la audiencia en la que la Juez decidirá si le permite el beneficio de la libertad bajo fianza. El atentado presuntamente ocurrió como venganza de Ulrich porque el médico que le atendía no quiso recetarle tratamiento para el dolor a base de opiáceas. Hasta el momento hay una víctima fatal, Lindsay Overbay quien eran enfermera en el lugar y dejó dos huérfanos.