La administración de Donald Trump planea rescindir aproximadamente 600 millones de dólares en subvenciones federales de salud pública destinadas a cuatro estados liderados por gobernadores demócratas, incluido Minnesota, según reportes del New York Times y el New York Post.
Los recortes se ejecutarán a través de los CDC y afectarían también a California, Colorado e Illinois. La financiación respalda funciones esenciales como seguimiento de enfermedades, respuesta a brotes, fortalecimiento de personal sanitario, modernización de sistemas de datos y programas de prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
Los recursos se distribuyen entre agencias estatales y locales de salud, así como hospitales, universidades y organizaciones sin fines de lucro que colaboran con el sector público.
