El Departamento de Justicia (DOJ) ha intensificado una investigación penal federal en Minnesota, sirviendo subpoenas de gran jurado a cinco oficinas gubernamentales del estado, incluyendo las de gobernador Tim Walz, el fiscal general Keith Ellison y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey.
Las citaciones entregadas esta semana por la FBI buscan obtener registros y comunicaciones oficiales relacionadas con posibles esfuerzos de altos funcionarios estatales y municipales por interferir o coaccionar a agentes federales de inmigración (ICE) durante un despliegue masivo de fuerzas en el área de Minneapolis–St. Paul.
Esta investigación se produce en medio de tensiones crecientes tras una operación de inmigración con miles de agentes en la región y la muerte de una mujer en un tiroteo con un agente de ICE, hechos que desencadenaron protestas y resistencia local.
Walz y Frey han rechazado las acusaciones y las califican de un intento de intimidación política, sosteniendo que sus declaraciones y acciones han buscado proteger a las comunidades locales y respetar los derechos constitucionales. Frey ha dicho que, aunque su oficina aún no ha recibido una citación directa, planea cooperar con la investigación.
La investigación aún está en curso y no se han presentado cargos formales. Analistas señalan que cualquier acción legal tendría implicaciones serias en la relación entre autoridades estatales y federales sobre políticas migratorias.
