Han pasado ya casi cuatro meses de los disturbios que siguieron a la muerte de George Floyd y que a cientos de propietarios de pequeños negocios a lo largo de la Lake St. les costó parte del esfuerzo de toda su vida. A esta fecha al menos 17 propiedades siguen cercadas pues con los incendios quedaron inutilizables, pero el costo de derribarlas es muy elevado, principalmente porque los materiales de construcción incluyen elementos que ahora se consideran tóxicos y por lo tanto deben pagar por un confinamiento de desechos especial, y por lo tanto más costoso. El Alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, anunció que es posible que se brinde un apoyo económico a los propietarios de estas edificaciones para que puedan ser limpiadas a la brevedad. El dinero proviene de un fondo federal y de una serie de recursos no gastados por diferentes dependencias; con ello, esperan se cubra la diferencia de lo que paga el seguro y la cantidad que realmente cobran las compañías demoledoras.