Como se anticipaba, esta semana se autorizó el uso emergente de la vacuna desarrollada por Pfizer, la noticia fue publicada hace unos minutos por el Dr. Stephen Hahn, Comisionado de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos. Esto significa que se puede aplicar, pero se debe llevar un control estricto de los casos y antes de seis meses se debe re evaluar la efectividad y los efectos secundarios.

Normalmente una vacuna puede tardar hasta 10 años en desarrollarse; dado el escenario que se enfrenta en este momento, se procedió a acelerar algunos de los pasos. En un estudio clínico, se aplica la vacuna a la mitad de los participantes y a la otra, un placebo, es decir una sustancia inocua, pero el participante no lo sabe. De esta manera se puede determinar que efectos son atribuibles al fármaco y cuales a la sugestión.

Con la aplicación emergente, a todos los pacientes se les aplica el fármaco, no hay grupo de control, lo que hace necesario el monitoreo mas cercano, y para el cual ya están preparadas las farmacéuticas.

Es importante conocer que la vacuna se aplica en dos dosis, y que puede producir molestias leves, como dolor de cabeza y mareos, pero siempre estas molestias son menos importantes que contraer el padecimiento.

En Minnesota ya hay un programa para la aplicación de la vacuna, primero será a los trabajadores de la salud, en varias categorías. Se considera que en este sector trabaja poco más de medio millón de personas. El publico en general podría recibir la inmunización hasta pasada la primavera, por lo que hoy más que nunca es importante cuidarse.