Las fuerzas del orden de Minnesota y otros estados se reunieron en una iglesia en Eden Prairie para rendir homenaje a dos oficiales de policía y un bombero/paramédico asesinados en Burnsville. El servicio conmemorativo para Paul Elmstrand, Matthew Ruge y Adam Finseth llenó el auditorio de Grace Church. La solidaridad entre cuerpos policiacos no se hizo esperar, y para permitir al personal de la policía de Burnsville estar presente en el funeral, los oficiales de Faribault se hicieron cargo de la seguridad en Burnsville. El evento estuvo lleno de emociones, con la presencia de uno de los sobrevivientes del tiroteo quien afirmó que “no se puede entrar en razones con el demonio” refiriéndose al incidente y sus consecuencias. El asesino, ahora muerto, podría haber estado restringido a acercarse a su pareja e hijos, pero una serie de tecnicismos legales le permitieron estar libre, con las consecuencias que ya conocemos. El cortejo funebre estuvo compuesto por más de 1,400 vehiculos y a su paso se congregaron decenas de miles de ciudadanos para despedir a los dos oficiales y el socorrista. Para que todos pudieran observar, se transmitió en vivo a través de redes sociales.