El Reino Unido de la Gran Bretaña autorizó el uso emergente de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca. Esta formula presenta significativas ventajas al compararla con la que se usa en este momento provista por Pfizer y Moderna. Con la primera dosis se obtiene un 70% de protección contra el virus, y en un lapso de 12 semanas se debe aplicar la segunda dosis que aumenta este porcentaje, pero por lo pronto permite a más personas una protección parcial, delimitando el avance del virus. A la vez, los procesos de transporte de este fármaco son menos restrictivos en cuanto a temperaturas, lo que según sus fabricantes la puede convertir en “la vacuna del mundo”