Residentes de South Minneapolis se quejan de la inseguridad que priva en el sector a dos meses de la muerte de George Floyd y la disminución de presencia policiaca. Relatan que el robo a domicilio, así como los atracos a mano armada están a la orden del día, y que los presuntos delincuentes cada vez muestran una actitud más hostil y retadora. Esto afecta también a los negocios del lugar, varios propietarios están considerando re ubicarse. A la vez, la ciudad de Minneapolis no tiene todavía una fecha definida para abrir el cruce de la 38 y Chicago donde se depositan ofrendas para Floyd, pero que impide el libre desplazamiento y por lo tanto facilita los asaltos.