Conforme se acerca el inicio del juicio contra Derek Chauvin, la tensión se siente cada vez más en el Downtown de Minneapolis. Los residentes del lugar dicen estar ansiosos ante la posibilidad de nuevos disturbios, mientras que los dueños de negocios en el lugar no ocultan su temor de que las autoridades les dejen solos como les ocurrió el año pasado a los establecimientos localizados a lo largo de la Lake St. A la vez, comienza a llegar prensa de todo el mundo para cubrir el juicio y los asientos para los representantes de los medios, tanto locales como nacionales, son restringidos. De hecho, por las condiciones de la pandemia, no se permitirá el acceso de elementos de los medios de comunicación a la sala donde se llevará a cabo el proceso, sino que se instaló un salón aparte, con monitores en donde se podrá estar viendo lo que sucede, y, aun así, los espacios tienen que estarse rotando para que todos los medios registrados puedan acceder.