Un restaurante que desafío la orden ejecutiva que establecía el cierre al público durante cuatro semanas, acaba de ver suspendida su licencia de alcoholes por lo menos durante dos meses. El establecimiento ubicado en East Grand Forks había sido apercibido de que si permanecía abierto sería sancionado, a lo que su propietaria, de nombre Jane Moss, dijo que, si cerraba, perdería el negocio. Las autoridades advierten que, en caso de reincidir, la suspensión será por 5 años. El Departamento de Salud informó de otros dos negocios que fueron sancionados por conductas similares. Se espera que hoy el Gobernador Walz informe si la llamada pausa, se extenderá más.