Ayer mientras el Gobernador Walz anunciaba las medidas para contener el avance de la pandemia, muchas personas lo veían en las pantallas de un bar de Lakeville que abiertamente desafió las directivas del mandatario, e inclusive publicó fotos del lugar lleno de comensales sin portar mascarilla. El gusto le duró poco, pues a las pocas horas le fue suspendida la licencia para venta de licor, por lo pronto por dos meses en espera de una investigación. Varios políticos han hecho del tema de los cierres una afrenta política y en la búsqueda de medir fuerzas, varios propietarios de negocios pueden verse afectados, y sus clientes contagiados o muertos.