El Condado de Ramsey decidió disolver su unidad de atención a pandillas debido a que en los 20 años que lleva operando, no ha aportado resultados importantes además de poner en riesgo a la institución de ser llamada racista, ya que el 90 por ciento de las personas que atiende son de raza negra. Esta unidad atendía a los miembros de pandillas que estaban en libertad bajo palabra, mismos que ahora serán atendidos como todos los demás en esta situación.