El atentado del martes pasado en Buffalo ha tenido repercusiones en todos los niveles, y los legisladores no podían dejarlo pasar. Durante las audiencias para recortar los recursos con los que Minneapolis pagaría a otras corporaciones por auxiliarle en las posibles revueltas que se presenten durante el juicio contra Derek Chauvin, legisladores Republicanos señalaron que Minneapolis mandó a Buffalo a su equipo anti bombas, y que no considera que vayan a enviar una factura por sus servicios, que así mismo debería ser la ayuda en caso de disturbios. Los Republicanos insisten en que esta baja en personal se debe a los recortes que hizo de forma deliberada el Concejo de la Ciudad, y que no deben ser recompensados por ello.