Trump estaba en una reunión a puerta cerrada con sus asesores, cuando sugirió que le dispararan a los migrantes en las piernas para alentarlos, los funcionarios le respondieron que eso no estaba permitido, como tampoco le estaba permitido a los soldados disparar, según asesores que se encontraban en la reunión y hablaron con el medio citado.

En privado, Trump habló de endurecer la frontera con un foso inundado con cocodrilos detrás del muro, instando a sus asesores a estimar costos, según este diario. También dijo que quería un muro electrificado y con picas afiladas.

El New York Times ha reconstruido los sucesos del mes de marzo de 2018 por medio de los testimonios de más de una docena de funcionarios a quienes les otorgaron el anonimato para discutir cuestiones sensibles.

A medida que la caravana se acercaba, Trump mostraba más impaciencia e inclinación hacia una solución drástica, reporta el diario. 

En una reunión de marzo en la Oficina Oval de la Casa Blanca, la residencia oficial del mandatario, éste dijo que la solución sería cerrar las 2.000 millas de frontera con México, toda, incluyendo los puertos de entrada oficiales. Lo haría a las 12:00 p.m. del día siguiente, para gran sorpresa y consternación de los que escuchaban