Dos mujeres demandan a la patrulla fronteriza por discriminación en el estado de Montana. Las mujeres alegan que un oficial las escuchó hablar en español  procedió a detenerlas.   Se alega que un oficial de Patrulla Fronteriza solo puede detener a una persona porque evidentemente ve el cruce del inmigrante o reúne las pruebas necesarias para la detención. Por el simple hecho de hablar otro idioma no debe ser razón suficiente para realizar una detención, la misma se interpreta como discriminación.