El Gobierno, presidido por Donald Trump, ha anunciado este miércoles la regla con la que se desvincularse de un acuerdo judicial firmado en 1997 que le obliga a liberar a las familias y menores inmigrantes antes de 20 días. Esta decisión, que será con toda probabilidad contestada ante las cortes, le permitirá mantener encerrados a estas personas vulnerables durante semanas, meses o años, hasta que se confirme su cita con un juez de inmigración para decidir su solicitud de asilo.

El Gobierno de Donald Trump ha incumplido este acuerdo, tal y como ha determinado la justicia (en ocasiones, los menores son encarcelados durante meses y meses, y no se les trata adecuadamente). Además, ha solicitado permiso para modificarlo a la corte federal que lo gestiona, con el objeto de encerrar a los niños junto a sus familias en vez de en centros de detención especiales para ellos. Le fue denegado.

También trató de impulsar su eliminación dentro de una reforma de las leyes migratorias en el Congreso que no salió adelante ni siquiera cuando el Partido Republicano lo controlaba por completo (el pasado noviembre perdió la mayoría en la Cámara de Representantes, aunque mantiene el Senado).

Así, el pasado mes de noviembre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) propuso una nueva regulación que cancelaba el Acuerdo Flores, y este miércoles su secretario en funciones, Kevin McAleenan, ha presentado la regla final, que “redefine” el Acuerdo Flores.