El distrito escolar de Fridley enfrenta una posible pérdida de casi 500 mil dólares en financiamiento estatal debido a la disminución en la asistencia estudiantil, relacionada con el temor de familias inmigrantes ante operativos federales de inmigración.
Según cifras del distrito, alrededor de 400 estudiantes, equivalentes a casi el 20% del alumnado, se han inscrito en aprendizaje virtual. A esto se suman cientos de ausencias diarias, que oscilan entre 300 y 500 estudiantes, especialmente cuando se reporta actividad de ICE en la zona.
El mayor impacto económico proviene de unos 100 estudiantes que han dejado de asistir por completo y han alcanzado —o están por alcanzar— el límite de 15 días consecutivos de ausencia, lo que conlleva la pérdida automática de inscripción conforme a la ley estatal. Cada estudiante dado de baja representa miles de dólares menos en fondos públicos.
La situación también afecta a otros distritos, como Saint Paul Public Schools, donde el financiamiento estatal es de aproximadamente 10 mil dólares por estudiante. Incluso la pérdida de 10 alumnos podría significar un recorte de 100 mil dólares.
Además, los distritos enfrentan presiones adicionales en los programas de nutrición escolar, ya que los reembolsos federales solo cubren comidas servidas en las escuelas, mientras los costos de personal y logística se mantienen fijos.
El Departamento de Educación reiteró que, aunque existen opciones legales para aprendizaje remoto, todas las reglas de inscripción y la política de baja por 15 días continúan aplicándose, lo que mantiene en riesgo el financiamiento de los distritos escolares.
