Demócratas empezaron con un traspié que puede manchar el resto del proceso para elegir al candidato que se enfrentará a Donald Trump en noviembre.

Los resultados no se presentaron como había prometido el Partido Demócrata de Iowa por problemas en el nuevo sistema de conteo y la tecnología usada para transmitir los datos desde los precintos, según la explicación oficial. Esos nuevos sistemas buscaban hacer el proceso más transparente y con buenos resultados.

La situación curiosa de que los candidatos, los potenciales ganadores y los aparentes perdedores, salieran a hablar a sus seguidores antes de que se conociera algún dato. Por lo general, los aspirantes esperan poder llevar alguna información para apuntalar el entusiasmo de sus simpatizantes, pero en este caso no hubo con qué hacerlo.