En breve: El Ayuntamiento de Fridley revisó el uso de las cámaras lectoras automáticas de placas después de que residentes expresaran preocupación por el acceso que otras agencias tenían a la información recopilada. La ciudad informó que ya restringió el acceso a los datos únicamente a corporaciones policiales de Minnesota.
El debate llegó al Ayuntamiento de Fridley
Durante una reunión del Concejo Municipal celebrada esta semana, vecinos de Fridley pidieron explicaciones sobre el funcionamiento de las cámaras de lectura automática de placas, conocidas como ALPR, y el uso que distintas agencias policiales habían dado a la información recopilada.
Las inquietudes surgieron después de que se conociera que, antes de febrero de este año, agencias de otros estados realizaron numerosas consultas a la base de datos de Fridley, incluidas algunas relacionadas con asuntos migratorios.
La ciudad asegura que ya cambió sus políticas
Funcionarios de Seguridad Pública explicaron que las búsquedas con fines de inmigración fueron deshabilitadas en enero de 2026 y que, un mes después, también se eliminó el acceso para agencias policiales de otros estados.
Actualmente, los datos obtenidos por las cámaras solo pueden ser consultados por corporaciones de Minnesota. Las autoridades señalaron que esa información está protegida por la legislación estatal sobre privacidad.
¿Para qué se utilizan las cámaras?
Según la ciudad, el sistema se emplea principalmente para investigar robos de vehículos, pero también ha sido utilizado en investigaciones por homicidios, robos con violencia, personas desaparecidas, Alertas Amber, accidentes con fuga y tráfico de drogas.
Las autoridades afirmaron que el sistema no utiliza reconocimiento facial ni tiene acceso directo a bases de datos de justicia penal. Además, las imágenes se eliminan automáticamente después de 60 días y se requiere una orden judicial para rastrear el historial de un vehículo.
Persisten las dudas entre algunos residentes
Durante la reunión, algunos vecinos reconocieron que la tecnología puede ayudar a resolver delitos, mientras que otros manifestaron preocupación por el potencial uso de estas herramientas para vigilar a la población.
El debate ocurre semanas después de que otra ciudad del área metropolitana, Columbia Heights, decidiera poner fin al uso de este mismo sistema tras recibir críticas similares relacionadas con la privacidad.
