El presupuesto estatal para este año contiene una serie de impuestos, que buscan des incentivar el consumo de productos de tabaco, a través de gravar la venta de instrumentos para “vapeo” así como a los cigarrillos físicos. Este plan pretende recaudar 139 millones de dólares a partir de elevar un dólar el impuesto al paquete de cigarros, mismo que actualmente es de 3 dólares con cuatro centavos. Sin embargo, la bancada republicana se ha manifestado en contra de estos impuestos señalando que es un “abuso” en medio de la pandemia, por lo que aseguran que no respaldaran esta propuesta.