Con las restricciones que siguen en efecto en Minnesota para la operación de bares, quienes no lo han pasado muy bien son las autoridades de Hudson en Wisconsin. Dado que en aquel estado el Gobernador Evers levantó las restricciones a la operación de bares y cantinas, miles de residentes de las Twin Cities viajan a este pequeño pueblo en la frontera, causando saturación en los establecimientos, así como un aumento notorio en las detenciones por DWI y por supuesto accidentes. Indican las autoridades de policía del lugar que el 85% de los clientes son residentes de Minnesota y que ignoran las recomendaciones de respetar la distancia social. Por su parte los residentes del lugar, dicen que mejor se mantendrán en sus casas en espera de que se tranquilice la vida en su comunidad.