Fallo representa un revés para la estrategia electoral de la administración Trump
Una jueza federal ordenó suspender el uso de una versión ampliada del sistema SAVE, una herramienta utilizada por el gobierno federal para verificar el estatus migratorio y que recientemente había sido adaptada para ayudar a los estados a revisar la ciudadanía de personas inscritas para votar.
La jueza de distrito Sparkle L. Sooknanan concluyó que las modificaciones realizadas al sistema podrían violar leyes federales de privacidad al centralizar información personal sensible de millones de estadounidenses.
Preocupación por posibles errores en los registros electorales
Grupos defensores de derechos civiles y de privacidad argumentaron que el sistema podría identificar erróneamente a ciudadanos estadounidenses como no ciudadanos, provocando su eliminación indebida de los padrones electorales.
La demanda fue presentada por organizaciones como la Liga de Mujeres Votantes y el Electronic Privacy Information Center, además de varios ciudadanos afectados por posibles errores en la base de datos.
El programa fue ampliado para revisar registros de votantes
La administración federal había expandido las capacidades del sistema SAVE para permitir revisiones masivas de registros electorales. Según datos citados en el proceso judicial, al menos 25 estados utilizaron la herramienta desde 2025 para revisar millones de inscripciones de votantes.
Los críticos sostienen que la información utilizada no siempre es precisa, especialmente en el caso de ciudadanos naturalizados, quienes podrían enfrentar un mayor riesgo de ser identificados incorrectamente.
El futuro del programa queda en incertidumbre
La decisión judicial deja en suspenso una de las principales iniciativas impulsadas por la administración Trump para reforzar la verificación de ciudadanía en los procesos electorales. El gobierno federal podría apelar el fallo mientras continúan los litigios relacionados con las medidas electorales impulsadas por la Casa Blanca.
