Los funcionarios de Minnesota están lidiando con la forma de financiar programas gubernamentales al entrar  en la cuarta semana del cierre parcial del gobierno federal.   

Sin ningún acuerdo para terminar con el estancamiento a la vista, los legisladores estatales tendrán que decidir cómo deben cubrir los servicios en peligro por la congelación de fondos federales.   El gobernador Tim Walz planea presentar su propuesta, que podría incluir pedir a los legisladores que aprueben más gastos. 

Minnesota recibe millones  al mes en fondos federales para ayudar a cubrir el costo de los servicios que van desde Medicaid a almuerzos escolares subsidiados hasta atención médica para veteranos. Si bien gran parte de ese dinero fluye directamente a los programas y beneficiarios de la ayuda del gobierno, el estado depende de cientos de millones de dólares en financiamiento directo y reembolsos. Una demora prolongada en esos pagos podría llevar a problemas de flujo de efectivo y presupuesto.