De acuerdo a varios líderes comunitarios, parte de los resultados al evitar que se propagara más la violencia provino de las rápidas acciones del jefe Medaria Arradondo, de la Policía de Minneapolis. Según trascendió, desde pocos minutos de ocurridos los lamentables hechos en que un sospechoso se quitó la vida, Arradondo personalmente estuvo compartiendo con varios líderes de la comunidad afro americana el video donde quedaba claro que no se trataba de un enfrentamiento con sus uniformados, sino de un suicidio. La Reverenda Nekima Levy Armstrong fue una de las activistas que se apresuró a ayudar a calmar los ánimos, aunque ya varios agitadores habían llegado de otros estados, presuntamente con la intención de desestabilizar más que pedir justicia.