A un mes de la masacre en la que murieron seis niños y tres madres de la familia LeBarón, los dolientes de las víctimas fueron recibidos por el gobierno mexicano.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con su gabinete de seguridad, recibió en privado a alrededor de 30 personas de apellido LeBarón y Langford en Ciudad de México para discutir la investigación del ataque.

El encuentro sucedió un día después de que esos familiares se manifestaron en la capital para exigir resultados de la indagatoria y más acciones para mejorar la seguridad en el país, que va encaminado a tener el año más sangriento desde que hay registro con más de 36,900 homicidios hasta el momento.

El activista Julián LeBarón, primo de una de las mujeres asesinadas. Agregó a medios que espera que los detenidos no sean solamente personas de bajo rango de un grupo criminal porque lo importante es saber quién dio la orden.