En el séptimo aniversario de la puesta en marcha de “DACA”, más de 120,000 jóvenes indocumentados deben renovar sus permisos antes de fin de año o arriesgar la deportación, y octubre tendrá el mayor tráfico de solicitudes en este proceso, dijo hoy el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP).

Para fines de junio pasado había unos 661,000 jóvenes amparados al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, pero unos 123, 000 aún deben renovar sus permisos antes de fin de este año.

Bajo presiones del movimiento de los “Dreamers”, la Administración Obama anunció la creación de “DACA” el 15 de junio de 2012 para proteger de la deportación a jóvenes que ingresaron ilegalmente a EEUU cuando eran niños, entre otros requisitos. “DACA” entró en vigor exactamente dos meses después.

Escudados de la deportación, estos “Dreamers” salieron de las sombras y persiguen diplomas universitarios o carreras vocacionales, estudian medicina o leyes, trabajan en numerosas profesiones, compran vivienda, abren negocios, o se inscriben en las Fuerzas Armadas.

Además, los beneficiarios de DACA también han tenido acceso a la cobertura médica y licencias de conducir, dependiendo del estado en el que residen.

Pero el programa administrado por la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, en inglés) se mantiene con vida sólo para la renovación de permisos -y no para nuevas solicitudes- gracias a que varios tribunales frenaron el año pasado el desmantelamiento escalonado que anunció la Administración Trump el 5 de septiembre de 2017.

La cifra global de jóvenes amparados a “DACA” es notablemente inferior al grupo inicial de alrededor de 825,000, y eso debe en buena medida a que muchos han logrado la legalización permanente a través de otras vías, no renovaron sus permisos, o éstos les fueron revocados.