México da este miércoles su último adiós a José José con homenajes multitudinarios y después de que parte de las cenizas del cantante llegaran esta mañana a su país de origen una vez resueltas las desavenencias entre sus tres hijos.

El “Príncipe de la Canción” recibe un homenaje en el Palacio de Bellas Artes, el lugar donde son despedidos los más grandes de la cultura mexicana, y posteriormente se llevará a cabo una misa en la Basílica de Guadalupe por su eterno descanso.

En su último viaje, el artista estuvo acompañado con sus dos hijos mayores, José Joel y Marisol, quienes estuvieron aislados de los otros pasajeros del avión en el que se trasladó desde Miami el féretro bañado en oro que guarda parte de sus cenizas.

“La gente, lo único que quiere es tener a su ídolo en México y poder despedirse de él”, algo que, por fin, se va a cumplir, dijo a Efe el diputado federal y presidente de la Comisión de Cultura de México, Sergio Mayer, uno de los pasajeros del vuelo.

La portavoz del Consulado General mexicano en el sur de la Florida, Jéssica Pérez, confirmó a Efe que “las cenizas fueron divididas” entre México y Miami. La otra parte de las cenizas quedó en Florida junto a la viuda del cantante, la cubana Sara Salazar, y la hija de ambos, Sarita Sosa Salazar, que está radicada en Homestead (al sur de Miami) y cuidó de José José el último año y medio de su vida.