El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, expresaron su decepción luego de que una jueza federal negara una orden preliminar para frenar Operation Metro Surge, el despliegue de miles de agentes federales de inmigración ordenado por la administración del presidente Donald Trump.
Aunque el tribunal rechazó suspender de inmediato el operativo, la jueza reconoció que el estado y las ciudades de Minneapolis y St. Paul hicieron una “fuerte demostración” de que la operación ha tenido, y probablemente seguirá teniendo, consecuencias profundas y desgarradoras para Minnesota y sus residentes.
Entre los impactos citados por la corte se encuentran múltiples tiroteos de residentes por agentes federales, evidencia de perfil racial, uso excesivo de la fuerza, afectaciones a pequeños negocios, disminución en la asistencia escolar, retrasos en llamadas de emergencia y un uso extraordinario de recursos policiales.
El alcalde Frey calificó el operativo como una invasión que ha generado miedo, desorden y daño en la ciudad, y reiteró que Minneapolis seguirá siendo una ciudad acogedora. Por su parte, el fiscal general Ellison afirmó que la demanda continúa y que el estado seguirá defendiendo sus facultades constitucionales frente a lo que calificó como una acción intimidatoria e inconstitucional.
La demanda, presentada el 12 de enero por el estado y ambas ciudades, sostiene que el despliegue viola la Primera y Décima Enmiendas, el principio de soberanía equitativa y la Ley de Procedimientos Administrativos. El litigio sigue su curso pese al fallo de este viernes.
