Lo que también reducirá su velocidad a partir de esta semana, son los vehículos en las calles residenciales de las Twin Cities. Desde la semana pasada trabajadores de Servicios Públicos tanto de Minneapolis con de St. Paul han remplazado más de 1,400 indicadores de velocidad, reduciendo con ello la velocidad permitida a 20 millas por hora. El objetivo de esta medida es reducir las fatalidades por accidentes y las autoridades esperan comenzar a ver resultados en el mediano plazo.