El Comando Norte del Pentágono retiró la alerta a más de 1,500 tropas federales que habían sido preparadas para un posible despliegue en Minneapolis, según confirmaron funcionarios con conocimiento directo de la operación.
De acuerdo con reportes iniciales, alrededor de 1,500 soldados en servicio activo de la 11ª División Aerotransportada, con base en Alaska, recibieron órdenes de preparación, al igual que otras unidades en el país, incluidas aproximadamente 200 tropas de la Guardia Nacional de Texas. Sin embargo, nunca se estableció una misión concreta y las órdenes de preparación forman parte de procedimientos habituales ante una posible instrucción presidencial.
La decisión se dio en un contexto de tensión, luego de que el presidente Donald Trump amenazara con invocar la Ley de Insurrección de 1807, utilizada históricamente durante la era de los derechos civiles para enfrentar disturbios a gran escala y hacer cumplir órdenes judiciales.
El retiro de la alerta coincide con señales de una posible desescalada federal en Minneapolis, tras los tiroteos fatales que involucraron a oficiales federales. En ese marco, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció que todos los oficiales en Minneapolis comenzarán a portar cámaras corporales, con planes de expandir el programa a nivel nacional conforme haya financiamiento.
Mientras tanto, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, ordenó el despliegue de la Guardia Nacional estatal para resguardar el edificio federal Whipple, un complejo que alberga tribunales, un centro de detención y oficinas de varias agencias federales, incluido el Departamento de Seguridad Nacional.
