Durante la noche del sábado, unas 50 o 60 personas se dirigieron rumbo al quinto precinto de la Policía de Minneapolis en lo que se había anunciado como una protesta pacífica. Las cosas se salieron de cauce cuando varios de los manifestantes comenzaron a vandalizar el edificio y a lanzar pirotecnia en contra de los oficiales que resguardaban el recinto. No se reportan heridos. El Jefe de la corporación, Medaria Arradondo en un comunicado dijo que estas manifestaciones no abonan nada a la auténtica necesidad de reformas en la labor policiaca y señaló que no serán toleradas. Dijo que se ha abierto ya una investigación para dar con los responsables de los daños.