El Juez Peter Cahill, quien lleva el juicio en contra de los ex oficiales de la Policía de Minneapolis que participaron en la detención de George Floyd, determinó que varias piezas de evidencia no podrán ser usadas en el juicio. Entre ellas están las imágenes de una detención previa, ocurrida el 6 de mayo de 2019, en donde presuntamente Floyd se tragó una gran cantidad de raciones de droga, con tal de no ser sorprendido con ella, para luego actuar de manera irracional, parecida a las imágenes grabadas en las cámaras personales de quienes participaron en los incidentes que antecedieron a su muerte. A la vez, no se podrá hacer uso de los registros de 2007 por otros delitos cometidos por el ahora occiso