En Minnesota, el Dr. Michael Osterholm sugirió que, ante la llegada de nuevas variantes del virus, mismas que contagian más rápido, se debe considerar aplazar la segunda dosis de la vacuna y usar las existencias para cubrir una mayor parte de la población de edad avanzada. Indica el asesor presidencial que, retrasando un poco la segunda inyección, no se va a perder la eficacia, pero si se pueden salvar muchas vidas. Queda esperar para saber si el CDC toma en consideración las observaciones del epidemiólogo.