La semana pasada le dábamos cuenta del empleado de una farmacia, quien deliberadamente dejo echar a perder 500 dosis de la vacuna. Al ser capturado por las autoridades, Steven Brandenburg, de 46 años, dijo haber leído en un portal de internet que la vacuna mutaría el DNA de los seres humanos, por lo que decidió arruinarla. Los hechos ocurrieron en Grafton, localizado a unas 20 millas de Milwaukee. El Juez le permitió la libertad luego del pago de una fianza de 10 mil dólares. Se sabe que el sospechoso había estado almacenando alimentos y agua pues afirma que el mundo está por acabarse. El costo de las vacunas arruinadas supera los once mil dólares, pero se anticipa que los cargos serán mucho más severos ante la época que se vive.