Jacob Frey, alcalde de Minneapolis en repetidas ocasiones se ha quejado de que es difícil poner orden en la Policía de esa ciudad, toda vez que el Sindicato de Policías y los arbitrajes echan por tierra las sanciones impuestas a los elementos que tienen comportamientos inapropiados. Un ejemplo claro de ello se presentó esta semana. Seguro recordará que hace poco menos de dos años, dos oficiales fueron despedidos de la corporación por decorar un árbol de Navidad con motivos considerados racistas. Pues hoy, luego de arbitrajes, uno de estos elementos tuvo que ser re instalado en su puesto. Un vocero de la corporación corroboró la re instalación del elemento, pero no ofreció mayores detalles al respecto.