Es muy probable que las barricadas que impiden el tránsito en el área cercana al cruce de la 38 y Chicago seguirán ahí por un buen rato. A inicios de semana las autoridades de la Ciudad de Minneapolis habían anunciado la intención de re abrir este espacio a la circulación en atención a la gran cantidad de hechos de sangre que se han presentado por la dificultad de las autoridades para acceder al lugar, entre ellos contamos la muerte del joven Hispano Mario Sánchez-Mendieta, quien recibió varios impactos de bala por fuera de una tienda cercana al lugar. Los grupos que protestan afirman que no se moverán del lugar si la ciudad no accede a una serie de demandas, entre las que están los despidos de varios funcionarios, así como 400 mil dólares para ser invertidos en programas de apoyo a los jóvenes. Indican que, si la ciudad no cumple sus demandas, se manifestarán en todos los vecindarios importantes que no se hayan visto afectados por la muerte de Floyd.