Los indocumentados que llevan tiempo en Estados Unidos y se marchan sin tener una orden de deportación, al poner un pie fuera les cae encima la denominada ‘ley del castigo’ que los sanciona hasta con 10 años fuera sin poder regresar. A menos que tramiten un perdón.

Las personas deben tener en cuenta que, si ponen un pie fuera de Estados Unidos después de permanecer más de 180 días indocumentadas, automáticamente se activa un castigo de tres años sin poder volver, si la permanencia indocumentada pasa de los 365 días  el castigo se eleva a 10 años sin poder regresar.

Si regresa antes de ese tiempo sin haber tramitado previamente un perdón y obtenido una visa, “la persona se enfrenta a un castigo de por vida por reingreso ilegal a Estados Unidos”.