La Policía de Parques de Minneapolis desechó su proyecto de cambiar uniformes a los integrantes de la corporación. La idea surgió luego de las revueltas que siguieron a la muerte de George Floyd cuando la mesa directiva consideró que era necesario diferenciar a sus agentes de los que componen la policía de Minneapolis. Entonces se planteó el uso de un uniforme verde y caqui. Mismo que costaría al organismo casi 90 mil dólares. Ahora, le Mesa Directiva decidió mejor invertir en capacitación y así ofrecer un mejor servicio a la comunidad.