Muy difícil que vuelva a ver la calle Gregory Ulrich, el presunto autor del atentado ocurrido ayer en la clínica de Allina Health en Buffalo. El Fiscal del Condado de Wright, Brian Lutes, aseguró que iba a procesarlo en forma “agresiva” por la forma en que lesionó a la sociedad y a las familias de Buffalo. Afirmó Lutes que lo acusará de homicidio en segundo grado, además de tentativa de homicidio premeditado en primer grado. Todas sus víctimas trabajaban en la institución y hasta el momento ha fallecido Lindsay Overbay, quien al momento de su muerte tenía 37 años y deja huérfanos a dos menores de 5 y 8 años. Otra de las víctimas se encuentra en estado crítico, dos más se recuperan satisfactoriamente y una mas fue dada de alta desde el día de ayer. Sumado a esto los cargos por la posesión de explosivos y contando con que Ulrich tiene 67 años, seguramente pasará lo que le queda de vida en prisión.