La Universidad de St. Olaf, localizada en Northfield, se ha tomado muy en serio el control de la pandemia de Covid 19. Luego de que llegara a oídos de las autoridades escolares que varios de los nuevos universitarios habían organizado una fiesta en la que no se tomaron las medidas necesarias para evitar los contagios, y que por lo menos uno de los asistentes ha dado positivo a la prueba para detectar el virus, decidió suspender durante todo el semestre a 17 alumnos y otros 50 deberán guardar un periodo de aislamiento de 14 días antes de poder acudir a las instalaciones de la casa de estudios. David Anderson, presidente del consejo de la institución lamentó la conducta de los estudiantes y señaló que esperan terminar las clases presenciales para el día de acción de gracias, todo esto en medio de un dispositivo sanitario bastante estricto.